FECHA: 14 de febrero, Champions League
PARTIDOS: Real Madrid 3-1 PSG y Porto 0-5 Liverpool

1. Lo Celso fue una decisión equivocada

Giovani Lo Celso es la muestra de que hay un mundo de diferencia entre la Ligue 1 y la Champions League. Por lo practicado en las últimas semanas, se entendía la presencia del argentino como mediocentro pero el entorno del Santiago Bernabéu se lo devoró desde el principio. El ex Rosario Central perdió balones, cometió faltas y provocó un infantil penalti en el cierre de la primera parte que Cristiano no falló. La idea de utilizar como pivote a un centrocampista con una fina visión de campo tenía sentido para darle claridad a las posesiones, pero la ejecución fue totalmente equivocada. Cuando lo presionaron, Lo Celso se nubló.

2. A Emery le queda grande el trabajo en Champions

El Real Madrid tuvo que rememorar viejas noches de sufrimiento para superar al PSG. Los parisinos iniciaron ganando y fueron muy superiores en la segunda mitad. Emery volvió a demostrar su falta de determinación y recibió una lección de Zidane, que acertó en la recta final con los ingresos de Asensio y Lucas Vázquez. El balear fue decisivo creando las jugadas de los últimos dos goles y el conjunto merengue, con Cristiano Ronaldo puntual en los momentos importantes y un Keylor Navas pletórico, se lleva una importante ventaja a París.

3. Jürgen Klopp factory

Ante un Porto que esperaba, el Liverpool tuvo que proponer. Su ataque posicional le sirvió sobre todo para poder presionar tras pérdida de pelota con muchos efectivos. Siempre más activo e intenso que los portugueses. Tras 0-2 de la primera parte, los espacios dieron vida al tridente ofensivo, donde el senegalés Sadio Mané brilló con tres goles. Además, gran actuación de Milner en el interior derecho, y de los zagueros van Dijk y Lovren.

4. José Sá condenó al Porto

Aunque el inicio interesante del Porto ya había cambiado a un dominio por parte de la agresividad defensiva del Liverpool de Jürgen Klopp, quien abrió la puerta para la goleada de los reds fue el portero José Sá. Un error suyo en una salida con los pies propició la primera ocasión del conjunto inglés y luego llegó la falla en dos ocasiones que terminó en el 0-1: el portugués se equivocó en una salida con las manos y, después de la recuperación del central croata Dejan Lovren, fue incapaz de atrapar un remate relativamente sencillo del extremo senegalés Sadio Mané. A partir de entonces, los comandados por Sérgio Conceição fueron masacrados.

5. Salah es mejor de lo que creía

Debido a sus dificultades para asumir el peso ofensivo en su selección y por aquella eliminatoria de octavos de final de la Champions League contra el Real Madrid en la temporada 2015-16 en que no fue capaz de concretar en el marcador la amenaza que su endiablada velocidad había creado, el egipcio Mohamed Salah siempre me pareció un buen jugador al que le faltaban cosas para alcanzar el siguiente nivel. Pero hay que decir que su primera temporada con el Liverpool está confirmando que el extremo africano es mejor de lo que creía. Primero porque Salah está produciendo goles como nunca (son 30 anotaciones y 10 asistencias en menos de 3000 minutos) y, además, está dejando jugadas que parecían improbables en su juego. Su gol contra el Porto ha sido paradigmático.