FECHA: 13 de febrero
PARTIDOS: Juventus 2-2 Tottenham y Basel 0-4 Manchester City

 

1. La jerarquía del Tottenham

La duda no estaba en la calidad de sus futbolistas, radicaba en cómo manejarían la presión en un contexto al que no están acostumbrados. Los primeros diez minutos, con el 2-0 abajo, parecían la crónica de una muerte anunciada pero los londinenses reaccionaron como equipo de jerarquía, como un conjunto al que la Copa de Europa no le intimida. Y Pochettino es el principal responsable.

2. Eriksen y Dembélé frente a la curtida Juventus

Tras un inicio dubitativo en el que los de Pochettino encajaron dos goles por la inexperiencia, a través de Eriksen y Dembélé dominaron la mitad de cancha y asentaron al Tottenham en campo rival. El danés y el belga otorgaron a su equipo la reacción necesaria para empatar un partido que tuvo una respuesta sorprendente debido al complejo escenario que representa visitar Turín.

3. Extrañaron más a Matuidi que a Dybala

Es sabido que Paulo Dybala es el jugador más talentoso con el que cuenta la Juventus pero, en las últimas semanas, el 4-2-3-1 le abrió paso al 4-3-3 en donde el alemán Khedira y el francés Matuidi son valores capitales en la presión, con su recorrido y su llegada desde la segunda línea. Sin el ex PSG (lesionado), Allegri cambió el plan ante el Tottenham. Volvió al 4-2-3-1 con Douglas Costa como mediapunta pero, al defender en 4-3-3, el brasileño no tiene el sentido táctico para contener a jugadores como Mousa Dembélé y Christian Eriksen quienes dominaron a través de la dinámica y fluidez otorgada entre líneas.

4. Guardiola sin David Silva

En Basilea el partido duró lo que tardó el Manchester City en anotar el primer gol. Con los locales bien posicionados en campo propio, el plan de Guardiola para superar el repliegue suizo pasó por estirar hacia los costados con los extremos, y acercar a De Bruyne al área ocupando los vacíos del ausente David Silva y el escorado Sterling. Con tres amenazas que enfrentar tan separadas, el Basilea no pudo sobrevivir al paso de los minutos.

5. Funcionó 13 minutos el plan del Basel

No lo tenía sencillo, pero el inicio fue esperanzador. El Basel de Wicky cedió bola y terreno hasta su propio campo. Ahí plantaba un 5-4-1 juntadito, con buena basculación de los medios para crear superioridades en banda a donde habían obligado a viajar al City previamente. Los carrileros tapaban al extremo, los centrales a los interiores y el líbero al Kun. Con balón: juego directo o combinaciones rápidas. Iba bien. Incluso Oberlin tuvo dos mano a mano potencialmente peligrosos. Sin embargo, la prueba de resistencia duró lo que tardó Frei en perder su marca en un córner colgado. El City tiene más herramientas que una navaja suiza.