No es casual que la mejora defensiva del Manchester City de la mano de Pep Guardiola esté acentuándose durante esta segunda temporada con el técnico catalán. Si durante la campaña anterior vimos el descontrol al que podía ser sometido el equipo en ocasiones, durante la actual estamos viendo un conjunto que sabe mucho mejor qué hacer cuando no tiene la pelota. Y es que la mejora del equipo va desde la portería hasta la delantera, ocupando mucho mejor los espacios y minimizando las situaciones donde el rival pueda salir favorecido. Gracias a ello los mayores beneficiados dentro de todos los jugadores del equipo han sido los centrales, y aunque en ocasiones siguen viviendo en situaciones de riesgo, tanto en lo individual como en lo colectivo de la línea defensiva el equipo de Guardiola ha dado un paso hacia delante.

Y pese a que parecía complicado, posiblemente el mayor salto cualitativo en la parcela defensiva, y también dentro de la plantilla, ha sido el de Otamendi. El central argentino ha incrementado su nivel respecto a las pasadas temporadas, sobre todo tras su llegada a la Premier League, números que reflejan que se está acomodando mucho mejor a lo que pide Pep. Defensivamente es indiscutible su nivel, ya que desde que llegó demostró que puede ser un pilar dentro del sistema defensivo de su equipo. Ahora bien, ha ido adaptándose mucho mejor a las distintas situaciones adversas que le ponen los partidos, y a su vez ha crecido con el balón en los pies. Solamente basta ver un partido del Manchester City cuando llegó a Inglaterra, y otro del argentino en la actualidad. En su llegada, los equipos generalmente le dejaban un pasillo para que sacara la pelota, o descuidaban más los pases que pudiera hacer. Sin embargo, ahora es un elemento más que suma con el balón en el césped, y eso habla muy bien de su desarrollo en esta faceta.

“Pese a que parecía complicado, posiblemente el mayor salto cualitativo en la parcela defensiva, y también dentro de la plantilla, ha sido el de Otamendi”

Durante su primera temporada (2015/16), Otamendi promedió un total de 52 pases por partido con un 84% de acierto. Sin ser su punto fuerte, trataba de no restar a su equipo en este aspecto. No obstante Pellegrini no le pedía grandes exigencias, y no le otorgaba peso para sacar la pelota desde atrás. La llegada de Guardiola durante la temporada pasada sí supuso un cambio importante para el defensor argentino, ya que sin ser espectacular, sí aumentó su número de pases por partido a 64 con una precisión del 88%. Pese a que el Manchester City debía seguir encontrando su camino, ya se podía percibir la importancia de los centrales para sacar el balón. Más aún si se tiene en cuenta lo que les costaba en ocasiones plantarse en campo rival para establecer posesiones de calidad. Pero es esta temporada donde el cambio es importante, tanto en el número y la forma de los pases que realiza. Y es que Otamendi durante la actual campaña hace un total de 91 pases por partido con un 92% de acierto (datos sacados de la web de la Premier League y Squawka).

“Durante la actual campaña, Otamendi hace un total de 91 pases por partido con un 92% de acierto”

Este añadido a su juego le ha dado la posibilidad al Manchester City de seguir teniendo respuesta atrás sin balón, pero añadiendo un elemento para salir desde la defensa con la pelota. Su capacidad de pase ha crecido notablemente, y ya no es un defensa al que dejen espacios para mandar la pelota a sus compañeros, sino que los rivales tratan de cerrarle vías. Aún así, el desempeño del central argentino supone un paso importante para su equipo, ya que se desenvuelve con mucha mayor facilidad en situaciones donde anteriormente se sentía algo incómodo. Ya no es para él un problema al desplazar un balón hacia delante que rompa una línea de presión, o tratar de hacer un desplazamiento en largo que trate de cambiar el sentido del juego.

“Con la llegada de Laporte en el mercado invernal, sería lógico que, con el tiempo, pierda protagonismo en la salida de pelota”

Este enriquecimiento con balón no ha perjudicado su desempeño sin él. Y es que es algo en lo que ha mejorado también. Teniendo en cuenta la temporada pasada, los jugadores del Manchester City solía dejar muy expuestos a sus centrales cuando los rivales les atacaban. Y es ahí donde muchas veces, Otamendi fuera de posición y lejos de la portería, sufría para robar el balón. Y cuando no lo conseguía hacer a la primera, volviendo hacia atrás se notaban sus carencias o puntos más débiles. Y no es que sus carencias las haya convertido en virtudes, pero sabe exponerse mucho menos individualmente para cubrir zonas donde debería estar más incómodo. Mide mucho mejor los tackles, y trata de anticiparse de manera más eficiente para no fallar y dar la oportunidad a los rivales de acercarse a su portería.

“Este enriquecimiento con balón no ha perjudicado su desempeño sin él”

De la misma forma, sigue mostrándose como un central intenso, que rara vez pierde la concentración de la jugada, y un arma importante en los balones aéreos. Y es que aunque ha sabido ir mejorando su defensa fuera del área, sus intervenciones dentro de ella siguen siendo de un gran nivel. Es por esto que aunque cerca de la portería se siente a gusto, y en las disputas aéreas es un portento defendiendo su portería y atacando las jugadas en la rival, lejos de ella está sabiendo medir mucho mejor todo. Probablemente por eso su salto respecto a la pasada temporada suponga uno de los mayores pasos para su equipo. Otamendi ha sabido crecer de la misma forma que lo ha hecho el Manchester City, convirtiéndose en uno de los jugadores que sustentan este equipo.

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