Massimiliano Allegri es un entrenador tremendamente pragmático. A pesar de que no se trate de uno de los directores técnicos más defensivos del panorama europeo, cada una de las decisiones tomadas por el actual comandante de la Juventus va relacionada con la solidez colectiva de su equipo por más que esto limite el potencial de ciertas individualidades. Es por eso que, aunque no deje de ser sorprendente, la pérdida de peso de Paulo Dybala en la Vecchia Signora a lo largo de las últimas semanas resulta entendible. El mediapunta argentino es, claramente, el jugador de mayor talento de la actual plantilla Bianconera, pero en determinado momento Allegri ha entendido que su conjunto necesitaba otra cosa, en especial en términos de ritmo de juego.

“Allegri es uno de los entrenadores más pragmáticos, probablemente el que más, dentro de la élite mundial ahora mismo”

En general, Massimiliano está siempre buscando acercar a sus comandados al primer gol del partido para que luego pueda defender el resultado. En este sentido, si hace aproximadamente un año el italiano buscó esto abandonando el 5-3-2 que había caracterizado el proyecto en Turín durante los últimos tiempos para jugar en 4-2-3-1 con el delantero croata Mario Mandzukic ocupando la banda izquierda, cosa que le valió dos conquistas más (liga y copa) dentro del fútbol italiano y la final de la Liga de Campeones, ahora el plan ya ha cambiado. Desde el inicio del mes de diciembre, más precisamente en el partido contra el Inter de Milán en el Allianz Stadium, la Juventus viene jugando habitualmente en un 4-3-3 que tiene a Sami Khedira y Blaise Matuidi en los interiores.

“Seguramente las salidas de Daniel Alves y Leonardo Bonucci han sido claves para los cambios de Massimiliano”

Al final, son el alemán y el francés que definen la nueva Juventus de Allegri. Si a lo largo de la mencionada temporada pasada el sistema ofensivo de la Vecchia Signora en la búsqueda del primer gol estaba muy relacionado con la capacidad asociativa del triángulo que conformaban el experimentado lateral/extremo brasileño Daniel Alves, el mediocentro bosnio Miralem Pjanic y el propio Dybala por derecha, todos ellos recibiendo balones desde el central Leonardo Bonucci, una de las referencias del fútbol mundial en términos de creatividad en salida de balón, mientras buscaban la llegada al segundo palo por parte del mismo Mandzukic en el sector contrario, esta vez Massimiliano ha entendido que las marchas de Alves y Bonucci obligaban los cambios.

“Khedira y Matuidi son las caras más representativas del actual plan de Allegri en Turín”

Insistimos, siempre a partir de la procura por el primer gol para luego defender en su campo, Allegri decidió que el plan asociativo para llegar al objetivo ya no era sostenible sin la calidad técnica y jerarquía de Daniel y Leonardo. Luego el técnico de 50 años decidió cambiar pases por ritmo. Técnica por físico. Por eso Khedira y Matuidi se tornaron las piezas más representantes de las mudanzas. Pero hay más. Si la idea inicial ahora pasa por realizar una presión extremamente física liderada por Sami y Blaise, siempre considerando que el trabajo de Mandzukic en banda es un baluarte en estos escenarios, la Juventus también necesitaba piernas frescas para amenazar en conducción y yendo al espacio viendo que el delantero argentino Gonzalo Higuaín ya no es esto.

“En el nuevo sistema, Allegri necesita profundidad en banda derecha, cosa que Dybala no ofrece”

Con Khedira y Matuidi siendo las piezas vitales del sistema, con Mandzukic representando un apoyo fundamental para la idea en banda izquierda, con Pjanic inamovible del XI después de su ingreso definitivo en la élite de los centrocampistas directores de juego y tampoco pudiendo dejar fuera a su garantía goleadora, a Allegri le quedó un puesto para compensar los déficits de desborde y velocidad o para encajar Dybala en el equipo titular. Como dicho, Massimiliano es tremendamente pragmático y su decisión ha sido apostar por extremos puros como Juan Guillermo Cuadrado o Douglas Costa ya que el gran debe de Paulo reside precisamente en sus limitaciones de potencia y aceleración, con el colombiano y el brasileño respondiendo a la altura.

“La Juventus ha encajado un gol en 12 partidos desde el equipo pasó a pertenecer a Khedira y Matuidi”

De esta forma, el sistema actual de los Bianconeri se puede definir de la siguiente manera: el plan A, marcado por el ritmo altísimo, pasa por presionar con mucha agresividad en campo rival a través de Khedira-Matuidi, sumar robos en buena altura y transitar en velocidad con Pjanic/Higuaín ejerciendo como lanzadores en distintas alturas mientras Cuadrado/Costa hacen de conductores y amenaza al espacio con Sami-Blaise-Mandzukic llegando desde segunda línea. La intención es mantener esto hasta llegar al primer gol por más que el mismo no suceda en pocos minutos. Luego, ya con la ventaja en el marcador, la Juventus está buscando continuar con la misma idea para reducir el periodo de tiempo en que tendrá que defender cerca de su portería.

“El reciente partido contra el Atalanta en copa ha sido paradigmático de lo que es la Juventus desde diciembre”

Esto seguramente también sea una decisión relacionada con la marcha de Bonucci al Milan una vez que la salida de Leonardo ha reducido la capacidad de resistencia del equipo en área propia. Como conclusión, se puede decir que la nueva Juventus de Allegri está dominando con claridad sus partidos dentro de Italia, dónde suma 11 victorias y un empate en 12 partidos desde el cambio de plan. Lo que está por ver es si esto tendrá en mismo impacto en los partidos de máxima exigencia de la Champions, especialmente considerando la ausencia momentánea de su mejor jugador dentro de la idea colectiva. Esta duda no tardará mucho en ser respondida. Mañana, el Tottenham de Mauricio Pochettino visitará Turín para el partido de ida de los octavos de final.

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