La lesión de Toby Alderwield supuso una oportunidad para que Maurico Pochettino reconfigurara a su Tottenham 3.0. Si con el central belga los Spurs habían formado con tres centrales y tres centrocampistas, la ausencia del extraordinario Toby dio pie a un 4-2-3-1 donde el coreano Son cobró relevancia. Aunque la mayoría de las premisas del equipo del norte de Londres se mantienen vigentes como a lo largo del proyecto del estratega argentino (la presión agresiva, los ataques verticales), el ritmo de los partidos en las últimas semanas donde el Tottenham está en racha, lo están determinando la mezcla de los tres mediapuntas. La posición que está ocupando Son, dependiendo del rival que tenga enfrente, marca la manera de atacar de su equipo.

“La posición que está ocupando Heung Min Son, dependiendo del rival que tenga enfrente, marca la manera de atacar de su equipo”

Cuando el coreano fija su posición cerca de la banda izquierda, su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno le ofrece la posibilidad a Pochettino un recurso importante para abrir defensas cerradas. El ex jugador del Leverkusen es, junto a Dembélé, el elemento que más ventajas puede crear desde el regate (será clave el fichaje y la adaptación de Lucas Moura para paliar este defecto), por lo que el entrenador rosarino está encontrando en él la llave ante bloques defensivos que acumulan mucha gente por dentro. De esta manera, podemos ver al Dele Alli más delantero, acompañando a Kane en el área para esperar los envíos desde el costado. Por otro lado, esto también está permitiendo ver con más frecuencia cerca de la frontal del área a Eriksen, zona donde es absolutamente diferencial debido a su agudeza en el último pase y el peligro de su golpeo a portería.

Cuando Son fija en banda, Alli rellena el área

Sin embargo, la versión más potente y lúdica en la gran racha de los Spurs, la estamos viendo cuando el canterano del Hamburgo abandona la línea de cal y se desplaza por todo el eje horizontal de la cancha. Por los carriles interiores, Son forma junto a Ali una doble amenaza que le permite tanto a Dembélé como a Eriksen romper las líneas que conforman los mediocampistas rivales, con pases tensos. Este movimiento desencadena varios escenarios: en primer lugar, Eriksen baja un escalón y se convierte en el futbolista que organiza los ataques desde el interior derecho; por su parte, ambos laterales ganan muchísima altura para equilibrar los espacios. El efecto que esto provoca en los rivales es que los sistemas defensivos se están cerrando para defender esas recepciones interiores de Alli y de Son, por lo que Trippier y Davies están encontrando balones limpios en la banda para buscar el centro lateral a la cabeza del dominante Kane. Esto también deriva en que los oponentes tengan que hundirse en su área para defender esas jugadas, por lo que el dominio de la segunda jugada es del Tottenham, permitiendo que Davinson Sánchez y Jan Vertonghen tracen la línea defensiva cerca del mediocampo. La mejor versión y la más competitiva se está mostrando a partir de estos ajustes.

La doble amenaza interior Alli-Son, está generando daño

Pero aquí no termina todo, la confianza por el que atraviesan algunos jugadores spurs están dejando combinaciones de un alto nivel técnico por dentro, aun cuando los adversarios acumulan gente en esas zonas. Eliminando rivales mediante paredes, la cantidad y la calidad de las ocasiones aumentan exponencialmente.

La calidad de las ocasiones mejora cundo Son pisa el carril central

Parece que nunca antes el Tottenham de Mauricio Pochettino estuvo más preparado para afrontar una eliminatoria como la que le medirá ante el vigente subcampeón de la Copa de Europa. Está en Allegri y su gran sistema defensivo delimitar el espacio donde jugará Son.

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