El vigente subcampeón perdió el invicto en este Clausura 2018 en su visita al Nemesio Diez. En un partido marcado por la tempranera expulsión de Avilés Hurtado, Toluca fue superior al equipo de Mohamed. Hernán Cristante  formó con el once más ofensivo que su plantilla puede ofrecer: Pablo Barrientos y Rubens Sambueza fueron los interiores, mientras Quiñones, Uribe y Canelo completaban el tridente de ataque. Por su parte, los Rayados mantuvieron a Poncho González como interior derecho, ganando el puesto a Carlos Sánchez.

Previo a la tarjeta roja, los Diablos ya dominaban el encuentro gracias a dos factores. En primer lugar, el duelo que Osvaldo González ganó a Rogelio Funes Mori fue clave para desactivar el juego directo que tantos réditos suele darle a Monterrey. El chileno estuvo impecable chocando al nueve de Rayados para impedir que este habilitara a sus compañeros.

Por otro lado, la conexión que trazaron Barrientos, Quiñones y Borja generó acciones con ventaja que generalmente murieron en la cabeza de Montes. Aprovechando que Poncho González era el encargado de ir a la ayuda de Medina, los movimientos cruzados que realizaban Barrientos y Quiñones desorientaban al sistema defensivo visitante. Sin embargo, y aunque sí encontraron posiciones ventajosas para centrar, la titánica presencia por los aires de Montes evitó que Hugo González apareciera en escena.

Tras quedarse en inferioridad numérica, Mohamed ordenó a su equipo en un 441 donde renunció en absoluto al contragolpe en pos de cerrar mejor en defensa. González pasó a la banda izquierda mientras Pabón hacía lo propio en derecha. Ya fuera por este ajuste o por encontrar en zonas más peligrosas a Quiñones, los rojos modificaron: el colombiano pasó a la derecha para juntarse con Sambueza y Canelo ocupaba una posición más de delantero. Ante el muro propuesto por los regios, Barrientos retrasó su posición buscando más creatividad en los primeros pases. Todo esto disipó el domino de los locales que, aunque seguían controlando cada ataque de Rayados, dejaron de pisar el último tercio de la cancha.

Volviendo de los vestidores, Vega ingresó por Uribe para recuperar el 433 inicial. Con Quiñones y Barrientos colocando la posesión escarlata cerca del costado izquierdo, fue la presencia de Borja la que rompió el partido. Ya no solo por las dos grandes asistencias que regaló, sino porque el lateral cafetero mostró una gran lectura del juego para elegir la mejor opción en cada intervención. Sus subidas fueron algo que no pudo contener la escuadra de Mohamed.

El Turco respondió con Carlos Sánchez y Urretaviscaya para intentar darle vías de salida que hasta ahí no habían encontrado. Sánchez, que ocupó el lugar de Jonathan González en el medio, dejó demasiado solo a Celso Ortíz, abriendo la posibilidad a Toluca de ampliar el marcador. Ante esto, la presencia de Molina por Pabón cerró prácticamente el partido. Pese al gol de Molina que maquilló el marcador, al choque le sobraron los últimos 10 minutos.

La victoria puede ser un punto de inflexión en la temporada de Toluca que venía necesitando un triunfo ante un rival de calado. Con su alineación más ofensiva, los rojos vieron que pueden competir.