En el partido de mayor cartel de la sexta jornada del torneo Clausura 2018, Tigres y América protagonizaron 90 minutos muy entretenidos en Monterrey que acabó con igualdad en el marcador. En general, con interferencia del resultado en el guión, se trató de un partido con dos mitades distintas en el estadio Universitario que nunca terminó de tener un claro dominador. Para empezar, el primer tiempo estuvo completamente condicionado por la presión adelantada ordenada por el entrenador Miguel Piojo Herrera. En este sentido, dos futbolistas resultaron claves para las Águilas: los extremos Renato Ibarra y Cecilio Domínguez, ambos de muy buen inicio de campaña como ya había sucedido en el pasado Apertura 2017. Los dos sudamericanos fueron decisivos para permitir el plan de su entrenador.

“El nivel de los 45 minutos iniciales entre Tigres y América fue altísimo, de lo mejor que se puede ver en la Liga MX”

Con el ecuatoriano y en especial el paraguayo a un nivel tremendo, el América encontró una vía muy sencilla para subir metros con la posesión del balón y avanzar en bloque. Además, la amenaza de Renato y Cecilio siempre muy abiertos fijó a los carrileros locales, Luis Chaka Rodríguez y Alberto Acosta. Al final, además de ganar altura a través de las conducciones de Ibarra y Domínguez, el trabajo comentado de los dos ofreció campo para que los laterales visitantes, Paul Aguilar y William da Silva, pudieran tener tiempo con el balón en los pies. Esto sin considerar los espacios generados para que el experimentado delantero mexicano Oribe Peralta influyera entre líneas en una versión muy relacionada con el mediocampo por parte del mexicano. Todo esto posibilitó la posterior presión adelanta por parte de los Americanistas.

“En un partido marcado por la presión alta de su equipo, el mediocentro argentino Guido Rodríguez volvió a ser protagonista”

En este escenario, el veterano entrenador brasileño Ricardo Tuca Ferretti ordenó que sus comandados siempre intentasen sacar el balón jugado por abajo, cosa que desencadenó en dos consecuencias: algunas recuperaciones en buena posición para el América que posteriormente pudo transitar en velocidad y presiones superadas por parte de Tigres que pudo acelerar encontrando sus carrileros, especialmente el Chaka Rodríguez, en jugadas que terminaron con centros al área con sus tres delanteros atacando el punto de penalti. Fue así que los visitantes pudieron adelantarse en el marcador en la falla del interior colombiano Matheus Uribe desde los 11 metros y los locales finalmente llegaron el 1-0 con el punta francés André-Pierre Gignac.

“Jérémy Ménez ingresó al terreno de juego para dinamizar el ataque posicional de su equipo, pero no tuvo demasiado impacto en este sentido”

Pero las cosas cambiaron después del paso por los vestuarios. En desventaja, el América asumió mayor iniciativa con el balón, pasando a dominar la posesión. La consecuencia más directa de esto fue que Tigres empezó a disponer de oportunidades para contraatacar que estuvieron muy cerca de resultar en su segundo gol. El tema fue que, a continuación de un tiro de esquina, las Águilas lograron otro penalti que esta vez no fue desperdiciado por el mediapunta francés Jérémy Ménez. Con la igualdad en el marcador, el partido volvió a tener alteraciones: el esférico volvió a pertenecer a los Felinos, que esta vez no encontraron los caminos para estar cerca del gol por más que Ferretti saliera del 5-2-2-1 inicial para jugar en 4-2-3-1, mientras fueron los visitantes que pudieron llegar a la victoria en algunos contragolpes.