Es difícil entender los guiones de algunos partidos. En ocasiones hay tantos giros que uno se pierde en la trama. Lo que ocurrió en Anfield sirve de ejemplo. El Liverpool se encontró un regalo, el Tottenham quiso remar y cuando todo seguía un cauce lógico dentro de un guion creíble se empezó a convertir en improvisación pura. Si bien el Liverpool no fue todo lo ambicioso y enérgico que acostumbra, el Tottenham estaba frente a la pesadilla de su temporada: alterar el guion cuando van por debajo.  Buena prueba de ello es el tramo más dominador del Tottenham: entre el minuto 73 y el 83 la posesión era 21% para los locales y 79% para los de Pochettino, pese a ello la única vía de peligro fue un zapatazo tan bello como improbable de Wanyama, no sólo por el autor sino por el encontrar el único espacio entre tantos jugadores red. Ahí nació el descontrol y el Liverpool fue fiel a su estilo de magia en un área y regalos en otra. El Tottenham salió vivo pero fue la enésima demostración este curso de que Mauricio Pochettino necesita alguien para agitar los partidos y cambiar los guiones si no quiere vivir de regalos. De hecho la sensación final con el 2-2 fue de triunfo en un partido que podrían haber ganado en el segundo tiempo.

Por ello la llegada de Lucas Moura parece un movimiento más que acertado. La necesidad de un perfil como el del brasileño para revolucionar, sumado al contexto económico, hacen de esta incorporación una gran noticia para el único gran proyecto de la Premier que compite con un presupuesto que no parece inglés.

¿Por qué le necesita el Tottenham?

Esta es la cuestión más sencilla para responder de todo el análisis. El Tottenham que peleó por las últimas dos campañas de la Premier había conseguido dejar atrás la fama de equipo mentalmente débil y perdedor crónico. La llegada de Pochettino dotó a una plantilla joven de convicción en un estilo y en ellos mismos. Este curso está fallando esa fortaleza mental. Entre fase de grupos de Champions y Premier los de Pochettino sólo han conseguido 8 puntos en partidos donde iban por detrás en el marcador (victoria en Dortmund y empates contra WBA, Watford, West Ham, Southampton y el fortuito 2-2 en Anfield). A estas alturas el curso pasado esa cifra llegaba a los 17 puntos. Misma situación con 17 puntos ‘remontados’ en la 2015/16.

“Entre fase de grupos de Champions y Premier los de Pochettino sólo han conseguido 8 puntos en partidos donde iban por detrás en el marcador (victoria en Dortmund y empates contra WBA, Watford, West Ham, Southampton y el fortuito 2-2 en Anfield)”

Lucas Moura no sólo añade un nombre más a un ataque que necesitaba más piezas de garantías para rotar, sino que además el brasileño puede adaptarse inmediatamente como el revulsivo necesario. No le será difícil desbancar a Erik Lamela del rol de agitador ya que el argentino está lejos de ser eficaz esta temporada (14 partidos, 0 goles y 3 asistencias).

¿Dónde le necesita el Tottenham?

Lucas Moura puede participar por ambas bandas o incluso de manera menos habitual desde el carril interior. El curso pasado fue importante en París desde la derecha pero la llegada de Mbappé le ha empujado a la Premier. Actualmente en el esquema más empleado por Pochettino la banda derecha es de Trippier, carrilero, permitiendo que Eriksen se mueva libre por dentro. El técnico argentino quiere que sus laterales prioricen la seguridad al vértigo, razón por la que Aurier es suplente, aunque la falta de regate de ambos no les permita sacar el máximo partido a las ventajas que generan. Por la derecha el Tottenham le pide a Trippier cubrir más espacios y ser el lateral más importante en ataque. En izquierda el lateral galés no tiene peso ofensivo más que asegurar la altura en campo tival y liberar a Dele Alli y Son. Tanto el coreano como Eriksen se despega de las bandas y nadie aprovecha la amplitud. Los laterales no llegan a línea de fondo y el Tottenham acaba embotellándose algo que Erik Lamela debería evitar pero sólo ha potenciado.

Este contexto permite ubicar a Moura en ambas bandas aunque lo más probable sería en izquierda para conducir hacia dentro y por ser el costado más seguro tras pérdida. Moura aporta más desborde por fuera, más amplitud al último tercio y la capacidad de jugar entre líneas partiendo del costado, algo extraño en este equipo. Puede y debe ser el escalón intermedio entre un Eriksen que baja más cuando el rival se cierra y los delanteros Kane y Son tienen que esperar más altos. En especial puede ayudar a ver mejor a Dele Alli acercándole al área y quitándoles peso en la circulación de balón donde el inglés no está tan cómodo, ni está dando las respuestas que se esperaban de él.

“Este contexto permite ubicar a Moura en ambas bandas aunque lo más probable sería en izquierda para conducir hacia dentro y por ser el costado más seguro tras pérdida”

Por supuesto Moura puede ser útil para otros contextos (si se quiere atacar al espacio es el más rápido de los hombres de ataque en la plantilla o para aprovechar más las bandas a pie natural) pero el brasileño parece un acierto por los problemas para cambiar dinámicas de partidos y en especial dando la dosis de regate que el equipo añora.

¿Por qué Lucas Moura necesita al Tottenham?

El otro punto de vista para analizar esta operación es la carrera de Lucas Moura. Una de las primeras operaciones relevantes de este megaproyecto parisino que acabó desarrollándose más rápido que el joven brasileño. Lucas Moura es un futbolista que por cifras de goles y asistencias no ha tenido un mal paso por la Ligue 1 pero que en cuanto a liderazgo, relación con el juego y sacrificio ha dejado más lagunas que certezas. El PSG se acostumbró a exhibiciones y goleadas en los que sus hombres de ataque tenían que estar más acertados en los últimos toques que en el juego en sí y eso perjudicó en exceso a un Lucas Moura que vive más de instantes que de fases y más de highlights en Youtube que de partidos para enmarcar, algo opuesto al sello de este Tottenham. Lucas necesita a Pochettino, el técnico que recibió un perfil con ciertas similitudes como Eriksen y le convirtió en faro constante. Se necesitan. Uno para revolucionar partidos y el otro para encauzar una carrera. Parece el movimiento ideal para ambos.

 

  • Texto escrito por el periodista y amigo de esta su casa, Paco López