En el fútbol y el deporte en general, pocas cosas emocionan más que la victoria de David sobre Goliat. Si no hay sentimientos ni afección a unos colores de por medio, lo normal es posicionarse con el desvalido y, si además juega bien, pues tenemos un equipo tan carismático y único como el CD Leganés de Asier Garitano.

Este humilde equipo madrileño finalizó la temporada en 17° lugar y se salvó con cuatro puntos de diferencia de la quema del descenso. Tras un prometedor inicio, al final el equipo se quedó corto, sobre todo en la faceta ofensiva pero, desde su llegada a la élite el verano de 2016, se han convertido en uno de los equipos más ordenados y con mejor entramado defensivo de España y Europa.

Sólo tres equipos de LaLiga han recibido menos goles que los 21 que ha encajado el Leganés en 20 partidos disputados. El equipo marcha en media tabla y de momento se aleja a once puntos del descenso que marca el Deportivo, con 17 unidades. Valladolid, Villarreal y Real Madrid son los equipos que han dejado los pepineros en el camino en Copa del Rey y enfrentará al Sevilla en el Sánchez Pizjuán, en la vuelta de las semifinales, tras empatar a un gol en Butarque, en la ida.

“Sólo tres equipos de LaLiga han recibido menos goles que los 21 que ha encajado el Leganés en 20 partidos disputados”

Pero, ¿por qué un equipo con tan poco presupuesto y calidad técnica, el Leganés compite tan bien?

Sin duda, el gran artífice de todo esto es Asier Garitano, un técnico que tomó el cargo en 2013 con el equipo en Segunda División B (tercer nivel) y lo ha llevado hasta las Semifinales de Copa del Rey y a su segunda temporada en la élite, y todo esto lo ha logrado, además, con una cascada de bajas por lesión. Una de sus figuras clave como es Szymanowski, lleva más de un mes sin jugar, mientras que el alma de la defensa, Mantovani, apenas regresa a las convocatorias.

Garitano ha paliado las bajas y la falta de capacidad ofensiva con cuatro jugadores clave: Iván Cuéllar, Joseba Zaldua, Gabriel Pires y Rubén Pérez. Al margen de los futbolistas analizados a continuación, el equipo tiene un sistema de 4-3-3 en el que, sin exagerar, los once futbolistas defienden. Hasta jugadores anárquicos como Amrabat han terminado por encajar en un sistema de presión y contrapesos que convierte al Leganés en una de las defensas más férreas del continente.

“No soy el entrenador de moda ni le he dado una lección a Zidane”, confesó el técnico después de que su equipo eliminara al conjunto merengue de los Cuartos de Final en la Copa del Rey, tras vencer por 2-1 en el Santiago Bernabéu. Estas palabras demuestran la humildad de un entrenador que ha sido capaz de formar un conjunto sólido y solidario en una época en la que los futbolistas más talentosos suelen desatender facetas defensivas.

“No soy el entrenador de moda ni le he dado una lección a Zidane”, Asier Garitano

Pichu Cuéllar llegó el pasado verano tras una temporada turbulenta en el Sporting de Gijón, con disputas contra los periodistas y un descenso incluidos. El veterano guardameta se ha afianzado en el arco, ocupando el hueco que han dejado las lesiones de Serantes. Ha tenido partidos impresionantes, con atajadas que han dado puntos al equipo y sus fallos se cuentan con los dedos de una mano.

Zaldua es otro gran fichaje que ha potenciado, y de qué manera, la zaga pepinera. El lateral de 25 años abandonó Zubieta en julio, desplazado por la irrupción de Álvaro Odriozola, que se ha afianzado al lateral diestro de la Real Sociedad con apenas 22 años. Zaldua ha hecho lo propio con el carril diestro del Leganés y ha mostrado una potencia física impresionante que, junto a buenas mimbres defensivas, completan un jugador ideal para Garitano.

Gabriel Pires es la estrella indiscutible de este equipo. Para muchos, el brasileño de 24 años tiene un talento que no se corresponde con el Leganés, y seguramente tienen razón. Se formó durante cuatro años en el fútbol italiano, cedido en conjuntos como el Pro Vercelli, Spezia o Pescara desde la Juventus, club que tuvo sus derechos hasta 2016, cuando fichó definitivamente por el ‘Lega’. Su gol decisivo en el Bernabéu fue su primero en Copa, pero acumula cinco en Liga y eso, para este equipo, es una mina de oro.

“Gabriel Pires es la estrella indiscutible de este equipo. Para muchos, el brasileño de 24 años tiene un talento que no se corresponde con el Leganés”

Es un ’10’ bastante potente, que ha encontrado su lugar en Leganés tras ser un futbolista díscolo en sus anteriores equipos. Presiona, muerde y defiende como un perro (tercer jugador con más robos de balón de LaLiga), y además tiene un talento diferencial para un equipo que pelea la salvación. Zurdo, de buena planta (1,85) y con mucho talento para ordenar al equipo y distribuir el juego además de ser, obviamente, un portento por alto y un gran llegador. Con 24 años, ha demostrado durante el último año que está listo para dar un salto importante en el fútbol europeo.

Por último, la figura de Rubén Pérez. El andaluz es la brújula del Leganés y con 28 años de edad vive su mejor momento futbolístico. Es un virtuoso pasador pero que además encaja, obviamente, en la mentalida defensiva de Garitano. Es el 14° futbolista con más robos de balón del campeonato, el 10° con más intercepciones y aunque juega en uno de los equipos que menos posesión tiene cada partido (menos del 44%, en promedio), continúa siendo uno de los mejores pasadores del campeonato en cuanto efectividad e intentos de pase.

“Rubén Pérez es la brújula del Leganés y con 28 años de edad vive su mejor momento futbolístico”

Merece un párrafo y mención honorífica, también, su presidenta. Victoria Pavón dirige al club desde 2009 y ha sido artífice de uno de los milagros de la última década del fútbol español. El Leganés es un club saneado económicamente, sin deudas y con una unión envidiable. Sin duda, un proyecto magnífico que debe continuar en la élite para demostrar que, aún en la época de los defensores centrales de ochenta millones de euros, se pueden dar gestas de clubes humildes.

Sígueme en Twitter.