El 11 de Febrero de 2003 Sunderland bajó a la última posición de la Premier League después de anotar 4 goles contra Charlton en casa.  3 de ellos, incluyendo un doblete de Michael Proctor, en 7 minutos… pero en propia portería.

Un partido que Sunderland debía forzosamente ganar se había transformado en una pesadilla tan rápidamente que el técnico del equipo, Howard Wilkinson, se fue antes al vestuario. West Bromwich Albion venció el mismo día al Manchester City y los mandó al fondo de la clasificación.

En 7 minutos pueden pasar demasiadas cosas inesperadas.