Toluca y Cruz Azul dividieron puntos en un encuentro donde ambos mostraron estar lejos de un nivel que les lleve a competir contra los mejores equipos del campeonato. La primera parte del choque estuvo marcada por la superioridad visitante en la pizarra. Los Diablos, conscientes del trabajo que realiza Caixinha en la presión de los primeros pases de sus rivales, optaron por no exponer el esférico en su primer cuarto de cancha. Con las limitaciones de Perg y Luis  García con la pelota en los pies, no es que Toluca no superara dicha presión, es que ni siquiera lo intentó. La redonda volaba sin un receptor claro, por lo que Cruz Azul no tenía dificultades en hacerse del cuero.

Sin embargo, y pese a que el balón siempre lo recuperaban con ventaja, los azules mostraron problemas para crear ocasiones. Caixinha lo intentó interiorizando la posición de Montoya, pero lo único que inquietó a los locales fueron las diagonales de Carlos Fierro hacía la banda izquierda. El ex jugador de Guadalajara sacaba a uno de los centrales, recibía a espaldas de Salinas y tocaba hacía la llegada de uno de los centrocampistas. Aunque el movimiento per se estaba girando a la defensa de Toluca, la falta de creatividad y velocidad para mover el balón derivaba en que los ataques cementeros carecieran de mordiente.

“Con el gol, Sambueza y Leonel López comparecieron en el partido”

El dominio territorial era claramente azul, pero en una gran jugada de estrategia, Pablo Barrientos mandó el balón justo al ángulo superior derecho de Corona para abrir el marcador. Con el gol, Sambueza y Leonel López comparecieron en el partido, sumando cadenas de pases que permitieron cambiar las zonas donde se desarrollaba el choque.

Temprano en el segundo tiempo, el estratega portugués retiró a un inadvertido Montoya para dar entrada a Gullit Peña. Cruz Azul, que ya no lograba llevar el balón con tanta frecuencia a campo rival, buscó en largo el juego directo a Mora para que fuera el propio Peña quien apareciera en la segunda jugada. Bajo este nuevo escenario, aparecieron todos los defectos de Maxi Perg. El central uruguayo estuvo liviano en el cuerpo a cuerpo contra Mora, fuera de tiempo para llegar a balones que buscaban su espalda y errático en todos los despejes. Su inseguridad fue contagiando poco a poco a Osvaldo González hasta el punto de fallar en el enésimo trazo largo para que Mora empatara el encuentro.

“La anotación fue el detonante para que Martín Rodríguez se hiciera del partido”

La anotación fue el detonante para que Martín Rodríguez se hiciera del partido. El chileno, recibiendo pegado en la banda izquierda, se convirtió en una amenaza en el uno contra uno ante Salinas y González. Si bien es cierto que después de los regates de Rodríguez las jugadas solo una vez terminaron en peligro real, sí dieron la sensación de dominio azul. Quizá buscando que Martín recibiera más cerca del área, Caixinha pasó a jugar con tres centrales, con el chileno acompañando a su compatriota en el ataque. No obstante, la modificación solo hizo que Reyna y Sambueza aparecieran.

Cruz Azul perdió una línea de pase fácil en la banda con el cambio, y ya con Uribe devolviendo paredes y tirando desmarques en el área, la pausa de los dos mediapuntas rojos llevaron el partido cerca del arco de Corona. Las mejores ocasiones en la recta final fueron locales. El empate puede dejar lecturas en ambas direcciones para los dos equipos, pero aún les queda camino para mostrar su mejor versión.