Como plato fuerte de la cuarta jornada del torneo Clausura 2017, Chivas y Monterrey no defraudaron, protagonizando un auténtico partidazo en Guadalajara que terminó con el triunfo de Rayados por más que el joven entrenador argentino Matías Almeyda lograse cambiar por completo el juego después del paso de los equipos por los vestuarios. En general, se ha tratado de un duelo que ha tenido de todo: muchísimo ritmo, ocasiones, goles, detalles tácticos de gran nivel y giros en el guión. Dentro de esto, aunque el inicio protagonizado por el Rebaño Sagrado haya sido positivo, el primer tiempo no tardó en ser condicionado por completo por la habitual presión alta de los Albiazules, que simplemente no dejaron que su rival sumase pases, recuperando el balón con muchísima velocidad a continuación de cada pérdida.

“Durante el primer tiempo, el Monterrey volvió a dominar a través de su agresiva presión alta”

Dentro de este escenario, lo sorprendente estuvo en que los comandados por  Antonio Turco Mohamed no crearan demasiadas ocasiones en transiciones verticales, incluso tardando en llegar al 0-1 considerando lo que estaba siendo el partido. Eso tiene explicación en que el conjunto de Nuevo León no atraviesa por su momento de mayor inspiración, frescura y confianza después de la derrota en la final del torneo Apertura 2017 ante su mayor enemigo. Pero, en uno de estos ataques rápidos, los Rayados lograron el gol gracias a la zurda del mediapunta Arturo Ponchito González todavía durante el primer tiempo. El jugador formado en Atlas, además, tuvo bastante peso a lo largo de los 45 minutos iniciales, apareciendo por muchas zonas y despejando el carril derecho para las incorporaciones del lateral colombiano John Stefan Medina.

“Almeyda logró cambiar por completo las bases del partido después del medio tiempo”

Por otro lado, Chivas ha sufrido muchísimo con la agresividad defensiva de su rival, algo que hizo que la mayor parte del primer tiempo fuera jugada en su mitad del campo. Pero las cosas cambiaron en el regreso de los vestuarios, con Almeyda siendo absolutamente clave con su dirección de campo. Matías ha reposicionado muchas de sus piezas, con dos movimientos tácticos específicos siendo decisivos: la presencia de Rodolfo Pizarro y Alan Pulido, el primero como interior y el segundo como mediapunta, en mediocampo. A partir de esto, los dos han marcado las diferencias como ya hicieran ocupando estas posiciones en otras ocasiones. Por encima de todo, lo que los Rojiblancos ganaron con Pizarro y Pulido por dentro ha sido un ritmo tremendo en su circulación, algo que giró por completo las coordinadas del partido, moviendo el mismo de lado.

“Chivas, que había rematado cuatro veces durante el primer tiempo, se ha ido a los 12 intentos en la segunda mitad”

Si durante los 45 minutos iniciales fue la presión de Monterrey que marcó el dominio, posteriormente lo que pasó fue el revés. El tema fue que, justamente por defender mal las salidas directas de los visitantes, Chivas terminó sin sumar puntos ya que un saque de portería del central argentino Nicolás Sánchez resultó en el gol del punta colombiano Avilés Hurtado poco después de que Pulido pusiera el 1-1 en el marcador. Otra vez en desventaja, el ritmo otorgado por grandes versiones de Rodolfo y Alan volvió a poner los locales en disposición de lograr una nueva igualdad. El caso fue que el segundo gol del Rebaño no cayó de milagro (balón al palo incluido), mientras la desesperación en busca del empate propició que los Rayados tuvieran algunos contraataques para finiquitar el partido, cosa que tampoco terminó sucediendo en el estadio Akron.