Coutinho era el jugador que el Barça esperaba. Subrayado en la carta a los Reyes Magos desde antes de conocerse la salida de Neymar hacia París, ya con su compatriota lejos de Barcelona pasó de ser la pretendida corona a convertirse en un necesario bastón. Tras su explosión en la Premier League de la mano de Jürgen Klopp, Coutinho es muchas de las cosas que pueden permitir al Barça de Valverde ir un paso más allá. Hasta la fecha, el conjunto del Txingurri es uno edificado sobre la autoconciencia de los propios límites, y el brasileño es una de esas piezas que ayudan a rebasarlos. Sobre el papel, y de un plumazo, Philippe es desborde para un equipos que, sin Ney y debido a la intermitencia de Dembélé, reserva la incertidumbre para la chistera de Messi. Es determinación de cara a portería en un ataque que por momentos dejó muy solo a Luis Suárez. Es un socio para un Leo que ya ha perdido a Xavi, Neymar y Alves. Es la posibilidad de lanzar al espacio para sumar amenaza a la espalda de los rivales. Es el arte y la samba para esconder el balón y cortar con él las presiones adelantadas. Sobre la pizarra, no obstante, la incógnita permanece abierta, pues Coutinho es un futbolista en pleno tránsito, que arribó a Anfield con efectos de delantero y sale de él cada vez más relacionado con la media cancha. Con su llegada, Valverde gana nuevas y jugosas posibilidades.

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El extremo izquierdo

El perfil izquierdo del ataque es la zona que con más frecuencia ha ocupado Coutinho en Liverpool. Con libertad para volcarse sobre la frontal o acudir cerca del mediocampo, fue como delantero a pie cambiado que Klopp empezó a sacar de él la estrella que ahora aterriza en el Camp Nou. Un feudo azulgrana que, después del adiós de Neymar, ha dejado la vacante vacía. Donde las últimas temporadas se situó el hoy príncipe de París, no ha habido un sustituto, toda vez el Barça de Valverde normalmente no ha alineado a ningún punta abierto hacia la banda izquierda. Tanto en el 4-3-3 como en el 4-4-2, el perfil zurdo se rellena desde las apariciones que puedan protagonizar el lateral, el interior o el delantero centro, pero a diferencia de lo que sucede en la derecha cuando los culés emplean un esquema con tres atacantes, en la izquierda no se fija la presencia abierta de ningún delantero. Para que ese rol sea suyo, pues, Coutinho no deberá desbancar a nadie, sino convencer a Valverde de modificar la estructura actual.

“Coutinho no deberá desbancar a nadie, sino convencer a Valverde de modificar la estructura actual”

A favor de que esto pase juegan cuestiones como su vínculo con el mediocampo, que reforzaría la apuesta por el control que ha hecho el técnico en sus primeros meses sentado en el banquillo azulgrana. Una posición de partida, de nuevo, con libertad para juntarse con Leo Messi en la corona del área, que cediera el carril para las subidas de Jordi Alba y redujera la cantidad de espacios a gestionar por Luis Suárez entre el 9 y la línea de cal. Por contra, sin embargo, además de que su entrada iría en detrimento de un elemento más agresivo en los movimientos al espacio y que por lo tanto podría restar cierta de esa profundidad en los últimos metros tan deseada por Valverde, su asentamiento como extremo izquierdo plantearía nuevos retos para el centro del campo. El más sencillo de resolver a priori parece el que le lanzaría al interior izquierdo, un futbolista que con el Txingurri juega más cerca de la frontal que con Luis Enrique, y que por lo tanto debería repartirse con Philippe los mismos espacios. Menos simple parecería la ecuación con respecto al interior derecho. Se trata de una demarcación que ha visto sensiblemente modificada su función de una temporada a otra, puesto que si antaño fue encargada de compensar los acercamientos de Messi al centro con un desmarque complementario hacia la banda, ahora, formando en 4-3-3, con un extremo derecho claro y Leo asentado en la frontal, la relación del interior ya no es con la orilla sino con el círculo central. Cerca de Busquets, como refuerzo en el pase y la posición. Desplazando el extremo de la banda derecha a la izquierda, el nuevo vacío descubierto en el carril podría volver a separarlos.

“Formando en 4-3-3, con un extremo derecho claro y Leo asentado en la frontal, la relación del interior ya no es con la orilla sino con el círculo central”

La banda derecha

En la selección brasileña, Tite ha resuelto la convivencia entre Neymar y Coutinho, dos futbolistas que hasta ahora en sus clubs venían ocupando la misma demarcación, cambiando de banda al nuevo jugador del Barça. Haciendo las veces de delantero pero a pierna natural. Como un foco alternativo de juego y peligro situado en el otro extremo del campo. Dado que puestos a utilizar delanteros de banda, Valverde ha primado emplear esa figura en banda derecha, y atendiendo también a la reciente baja por lesión de Dembélé, aparentemente se trataría de una solución cómoda para dar entrada a Coutinho como delantero sin alterar la actual estructura del Barça. Sin embargo parece una opción complicada, pues ni es este el sector que más favorece al brasileño, que prefiere la salida interior a la escapada hacia el banderín de córner, ni el ex del Liverpool reproduciría un perfil demasiado parecido al que ha situado Valverde en la posición. Ni es exterior, ni es profundo, y de hecho compartiría buena parte de movimientos sobre el campo con un Messi que aunque empiece centrado mantiene la derecha como zona predilecta para recibir el cuero.

“Coutinho en la derecha ni es exterior, ni es profundo, y de hecho compartiría buena parte de movimientos sobre el campo con Messi”

También como interior derecho la fórmula necesitaría un replanteamiento, pues no se trataría de la figura descrita anteriormente en tanto que apoyo a la misma altura que Busquets. Esa que escala su posición con las aproximaciones de Leo y que sirve de trampolín para que el mediocentro influya más arriba. En el Barça de Valverde, no es extraño ver a Rakitic guardarle la espalda a Sergio, o a Messi coronar junto a Iniesta los vértices superiores de un cuadrado central. En ese reparto, el espacio natural de Coutinho cabe imaginarlo idéntico al del 10 o al del 8, y no como una pieza alejada del área durante la mayor parte de la jugada. Con Philippe en el interior derecho, los esquemas a los que ha recurrido el equipo durante la primera mitad del curso estarían obligados a evolucionar, para dar cabida a un hombre de virtudes, defectos y posibilidades muy distintas a quienes han habitado en el antiguo hogar de Xavi.

“Con Philippe en el interior derecho, los esquemas a los que ha recurrido el equipo durante la primera mitad del curso estarían obligados a evolucionar”

La mediapunta

La punta del rombo que el Barça ha entregado mayormente a Paulinho cuando se ha organizado sobre el campo según un 4-4-2, es aparentemente una ubicación muy apetecible para Coutinho. Se trata de un emplazamiento directamente relacionado con el área rival, desde donde la productividad del nuevo fichaje de cara a portería no se queda lejos de la de su compatriota. Coutinho es una máquina de generar ocasiones de gol, un talento que asiste, desequilibra y amenaza con un disparo lejano de enorme poder. Por otro lado, situarlo por delante de tres centrocampistas abriría para él la posibilidad de una entrada menos abrupta pues haría de él un elemento intermedio, de conexión, entre la línea delantera de la que viene y el mediocampo al que parece dirigirse. A medio camino de ambas cosas, antes de convertirse en lo segundo, moviéndose a la espalda del centro del campo rival, Coutinho hallaría un ecosistema cómodo desde el que habituarse a su nuevo entorno. Además, en comparación a los aportes de Paulinho cuando ha formado como medio más adelantado del Barça, Philippe presenta una capacidad para hacer llegar el balón a los hombres de arriba muy superior, tanto desde el envío vertical como desde la conducción, que alimentando de balones la frontal contribuiría a uno de los deseos de su entrenador desde que arrancó el curso: no alejar a Messi del área más de lo debido.

“La punta del rombo que el Barça ha entregado mayormente a Paulinho cuando se ha organizado sobre el campo según un 4-4-2, es aparentemente una ubicación muy apetecible para Coutinho”

Sin embargo el rol de Paulinho tiene una cara B cuando no es el Barça quien maneja el esférico. Entonces los culés primero despliegan la presión adelantada con él como uno de sus protagonistas, y a continuación, si no han logrado el robo, retroceden pasando a dibujar una segunda línea de cuatro por delante de la defensa. En esta, con tal de proteger a Busquets y descargar de grandes esfuerzo a futbolistas como Iniesta, el plan de Valverde ha pasado por ubicar al lado del mediocentro a jugadores con destacadas dotes defensivas. Dependiendo del dibujo y la alineación, el papel de contrafuerte lo han desempeñado Paulinho o Rakitic, dos jugadores que a nivel de despliegue y recorrido no parecen comparables con Coutinho. Teniendo en cuenta que el rombo, muta sin balón a partir de la apertura de los interiores hacia las alas y del descenso del mediapunta hasta juntarse con Busquets, la incursión de Philippe en la zona clásica del 10 debería implicar, también, una nueva formulación táctica a la hora de contener el avance del adversario.

El interior izquierdo

Aunque a día de hoy Coutinho todavía sea más delantero o mediapunta que interior, lo cierto es que el encaje que menos variaciones provocaría en lo trabajado hasta ahora por Valverde sería uno que lo situé a la izquierda del mediocentro. Como si el Txingurri ya hubiera estado trabajando en su acoplamiento antes incluso de contar con él, el primer sistema de juego empleado por el Barça esta temporada, aparenta dibujar una posición y un rol a su medida. Son varias las líneas tácticas que ha seguido el conjunto culé este curso que confluyen en facilitar la hipotética adaptación de Coutinho en su interior izquierdo. Las más directamente relacionadas tienen que ver, por un lado, con el intercambio de alturas que se ha producido entre ambos interiores, según el cual el derecho ha ganado influencia abajo y el izquierdo peso en la frontal, y por el otro con el hecho de que sin extremo izquierdo claro, la amplitud y ocupación del carril zurdo del ataque sea una tarea colegiada. Lo primero le permite seguir siendo un mediapunta, y lo segundo tener libertad para acudir a las zonas con las que más se ha relacionado en Inglaterra. Por delante de Busquets y Rakitic, cerca de Messi para que uno acerque a la frontal al otro, cubierta su espalda por Umtiti y recogiendo el pase atrás de Jordi Alba en el pico del área, después de que el lateral haya arrastrado hacia atrás a la defensa rival con un desmarque profundo, todo parece dispuesto para ofrecerle al brasileño su zona del campo predilecta.

“Aunque a día de hoy Coutinho todavía sea más mediapunta que interior, el encaje que menos variaciones provocaría en lo trabajado hasta ahora por Valverde sería uno que lo situé a la izquierda del mediocentro”

Pudiendo influir en mediocampo pero teniendo activado el ascenso hasta la delantera. Pudiendo servir el cuero hacia adelante para Messi y Suárez, o aprovechándose de la atracción del argentino en el lado contrario para recibir con espacios y en situación para lucir desborde o disparo. Con apoyos por delante y corredores para sus pases, sobre todo en una banda derecha, que recibiendo sus envíos cruzados puedan edificar una conexión a imagen de la que construyen los pases de Messi y los desmarques de Jordi Alba. Hombres como Sergi Roberto, Nélson Semedo y Ousmane Dembélé tendrán en la bota derecha del brasileño un interruptor para la carrera y la profundidad. Por la parte defensiva, el mismo mimo que Valverde ha dispuesto para Iniesta sirve para Coutinho, pues el cierre como ala izquierda con el que el Txingurri ha descargado de una esfuerzo desmedido al capitán, sirve también para que un perfil tan ofensivo como el de Philippe pueda agarrarse a la estructura sin comprometer sus cimientos. Ernesto tiene muchos caminos que explorar con su nuevo puntal, pero su trabajo hasta la fecha parece indicar que no lo recibe por sorpresa. Ambos se han estado preparando para cuando se encontraran.

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