El crecimiento de la Serie A durante los últimos años es un hecho que este curso está acabando por constatarse. La nueva Roma de Eusebio Di Francesco, el trabajo de Luciano Spalletti en el Inter de Milán, el paso adelante del Napoli de Sarri o la increíble irrupción de la Sampdoria de Giampaolo son algunos de los ejemplos más paradigmáticos para analizar los porqués del salto competitivo que el calcio esta demostrando. De entre todos los clubes hay uno en concreto que tras vivir una época un tanto convulsa, tanto financiera como deportivamente, se está postulando a ser la revelación del campeonato italiano, me refiero a la Lazio de Simone Inzaghi.

El conjunto romano ha acabado la primera vuelta como tercero en la tabla, realizando un fútbol de autor y siendo un rival ingrato para el resto de competidores. El curso de la Lazio no está pasando desapercibido para el panorama futbolístico y como siempre ocurre en estos casos sus jugadores más determinantes acaparan portadas semana tras semana. Así pues, el nivel de Milinkovic Savic, la regularidad de Luis Alberto o las cifras goleadoras de Ciro inmobile están en boca de todo el mundo pero, de entre toda la plantilla lazial, hay una pieza que merece ser analizada porque se ha convertido en imprescindible para el ideario del técnico italiano y para entender el increíble momento del equipo, hablamos del zaguero holandés Stefan De Vrij.

www.thesun.co.uk

¿De dónde viene Stefan de Vrij?

Nacido y criado en Ouderkerk Ann De Amstel, un pequeño pueblo holandés cercano al lago Amstel, De Vrij comenzó su andadura en el mundo del fútbol un poco más tarde que otros niños.  A los 10 años, alentado por su padre, probó fortuna en una jornada de puertas abiertas dentro de la ciudad deportiva del Feyenoord en Varkenoord, rápidamente los técnicos detectaron las cualidades que tenia y fue seleccionado junto con otros treinta chavales para ingresar en las categorías inferiores del club. Poco a poco fue quemando etapas en todas y cada una de las categorías del Feyenoord hasta que en diciembre de 2009 dio el salto a primer equipo de la mano de Mario Been.

Las condiciones y desparpajo que demostró fueron suficientes para desde ese momento se hiciese en titular indiscutible. Tanto con Been como con Koeman, que llegó al banquillo dos temporadas más tarde, Stefan de Vrij fue adquiriendo cada vez más galones hasta el punto de con solo 21 años portar el brazalete de capitán y ser considerado como el central con más proyección de toda Holanda. Junto a Vlaar, Mathijsen o Martins Indi, el central conformó una de las zagas más seguras que han pasado por el Feyenoord en la ultima década. Su pulcritud y limpieza al robar la pelota se completaba a la perfección con cualquier pareja de baile y esto se traduce en que a pesar de rondar la veintena de edad ya acumulaba más de 50 encuentros con la elástica de los de Rotterdam.

Brasil 2014 como punto de inflexión

A la par que subía escalones en su club, también fue pasando por todas y cada una de las diferentes categorías de la selección holandesa con bastante rapidez, debutando en 2012 con la absoluta. Sin embargo, fue sorpresivo que tras incluirlo en la lista previa de 36 jugadores, Van Marwijk lo dejase fuera de la lista para disputar la Eurocopa de Polonia y Ucrania en 2012. Pero la mala actuación de Holanda en el torneo provocó que el seleccionador fuese relevado por Louis Van Gaal y la llegada del nuevo técnico cambió la vida de Stefan de Vrij para siempre. Van Gaal apostó desde el primer momento por él y lo convirtió en pieza clave dentro del 3-5-2 que implantó durante la Copa del Mundo de 2014 en Brasil.

www.fifa.com

Actuando como central derecho en la línea de tres junto a Vlaar y Martins Indi, Stefan disputó los siete encuentros del combinado neerlandés en el torneo. Llegar hasta semifinales o encuentros como la goleada a España, donde además anotó un gol, reforzaron que el ya de por si buen escaparate que es Mundial fuese aún más impactante por la brillante participación de Holanda. Fueron muchos los clubes que llamaron a la puerta del central ese verano pero fue la Lazio la que pujó más fuerte y, con 22 añitos, De Vrij puso rumbo a Italia. Dar el salto desde la Eredivisie siempre es complicado por el bajo nivel competitivo y defensivo que hay en la liga holandesa y en el caso de Stefan de Vrijj no fue diferente al de otros muchos. Elegir un campeonato como el italiano le llevó a tener un proceso de adaptación prolongado. Las exigencias físicas y tácticas de la Serie A tardan en asimilarse y esto, sumado a algunas lesiones, han llevado a que el holandés no haya podido demostrar su autentico nivel con regularidad hasta este curso.

¿Cómo juega Stefan de Vrij?

Stefan es un central muy completo, alberga todas las condiciones con las que debe contar un zaguero. Su buen pie y técnica individual se debe a su pasado como mediocentro, donde jugó con asiduidad desde los 16 hasta los 19 años. Gracias a esto es un central llamado a orquestar la salida de balón, siempre elige bien a quien entregar el esférico tanto en corto, a uno de los laterales/carrileros o al pivote posicional, o bien en largo. Cuando el equipo rival presiona, su capacidad para lanzar un balón a 40 metros le permite a su equipo salir desde atrás con un pase suyo hacia el punta. Su habilidad para superar líneas de presión con pases verticales hace que lo veamos habitualmente filtrar pelotas hacia sus compañeros de la línea de ¾. Sin balón es un central que, a pesar de no contar con una punta de velocidad muy alta, su lectura del juego le permite adelantarse al rival en los duelos individuales.

Es un zaguero más dotado para actuar en un equipo corto y que defienda cerca de su área porque a campo abierto sufre más, aspecto que ha ido mejorando desde su llegada a Italia porque actualmente está más arropado en el sistema de Inzaghi que como lo estaba antes con Stefano Pioli. No posee un físico privilegiado pero sí una buena habilidad corporal para ser flexible en los giros y sobre todo para utilizar su livianeza más como arma que como defecto. Se siente cómodo en la línea de tres que la Lazio utiliza porque, actuando como líbero, puede permitirse las licencias para poner en liza las arrancadas en conducción desde atrás, otra de sus virtudes. 

¿Está preparado para dar el salto?

Que Stefan de Vrij se ha convertido en uno de los mejores centrales de Europa es una realidad pero hay que contextualizar el porqué. El salto cualitativo que dio la Lazio con su contratación es evidente porque hacia mucho tiempo que la dirección deportiva no acertaba a la hora de firmar en la parte de atrás. Por nombrar algunos ejemplos, en los últimos 6 años han llegado al club defensores como Gentiletti, Mauricio, Wallace, Ciani, Stendardo, Hoedt, Bisevac, Bastos o Luiz Felipe. Igli Tare, Director Deportivo de la Lazio, lleva tiempo haciendo un trabajo extraordinario si atendemos al presupuesto con el que cuenta la entidad pero podemos afirmar que la zona defensiva no se han fichado jugadores del mismo nivel que en otras líneas del equipo. Así pues, Stefan de Vrij se ha encontrado dentro de un contexto que le ha favorecido porque él, además de por sus increíbles condiciones, también está destacando por el bajo nivel de sus compañeros de zaga. Esto no quiere decir que no este preparado para desembarcar en un equipo con objetivos mayores pero sí pone sobre la mesa las circunstancias que siempre hay que pararse a analizar antes de afirmar con rotundidad. Las necesidades del mercado provocan que un central de sus características esté muy cotizado y su reciente renovación ha estipulado que su cláusula de rescisión haya quedado marcada en 25 millones, así pues no seria de extrañar que mas de media Premier no vayan a por él en verano.

Sígueme en Twitter.