Superado el ecuador de la temporada en el fútbol italiano, la Lazio es uno de los atractivos de la actual campaña en la Serie A. Después de un gran año bajo el comando de Simone Inzaghi, que, cabe recordar, asumió el equipo después de que todo estuviera acertado para que el entrenador fuera el veterano argentino Marcelo Loco Bielsa, el conjunto de la capital ha incrementado su nivel de puntuación y ahora mismo ocupa el tercer lugar de la tabla con un partido menos que su perseguidor más cercano, con tres puntos más que su rival de ciudad y con más de 10 unidades de ventaja sobre el Milan. Dentro del gran nivel colectivo, el nombre de Ciro Immobile llama muchísimo la atención, especialmente gracias a sus increíbles cifras: son 20 goles y siete asistencias para el delantero que venía de fracasar en sus pasos por Alemania y España.

“Luis Alberto es la individualidad que marca el estilo de la Lazio de Simone Inzaghi”

Sin embargo, el jugador que define el estilo del proyecto de Inzaghi es otro: el mediapunta español Luis Alberto, el gran responsable por los números de Immobile de manera directa (con asistencias) e indirecta (propiciando que el equipo juegue bien). En general, en tiempos en los que el calcio empieza a demostrar evolución en dirección a la modernización de su juego, la Lazio actúa de forma más relacionada con el pasado que al futuro. El conjunto de Simone no es especialmente posesivo (50.1% de media con el balón), no destaca por sus transiciones verticales (le falta muchísima velocidad) y tampoco presiona en campo rival (está mucho más relacionado con esperar en una altura media). Al final, podría decirse que, en el lado azul de Roma, las cosas son hechas de maneras simples y a un ritmo bastante bajo. Es ahí que Luis Alberto gana muchísimo valor.

“El mediapunta español posibilita que la Lazio tenga un ataque amenazador sin velocidad al contraataque y sin gran posesión”

Como he dicho, la Lazio no recupera el balón en zonas adelantadas al mismo tiempo en que no tiene piernas para amenazar a la contra. Immobile hasta ofrece movimientos en transición ofensiva, pero el italiano está muy lejos de ser autosuficiente en campo abierto. En este sentido, es el mediapunta español quien se ofrece para recibir el balón abajo cerca de la zona de recuperación y, a partir de la cultura asociativa que domina en su país, ir juntando pases/compañeros para que el equipo avance en bloque antes de llegar al último tercio, donde sí que los Biancocelesti ganan capacidad de amenaza con las proyecciones de los carrileros y de los interiores, mientras Ciro ya no necesita realizar grandes esfuerzos para los que ya no está apto. Es así que Inzaghi ha logrado uno de los mejores ataques del país que incluso marca más goles que el ofensivo Nápoles.

“Felipe Anderson representa un cambio radical ocupando la posición que pertenece a Luis Alberto”

Por otro lado, al inicio del pasado mes de diciembre la Lazio ha recuperado a Felipe Anderson después de que el mismo perdiera toda la primera mitad de la temporada por lesión. De esta manera, aunque el plan principal siga siendo el que tiene a Luis Alberto como mediapunta del 5-3-1-1 de Simone, el regreso del delantero brasileño ha abierto una nueva posibilidad a su entrenador. Con Felipe en el puesto de Luis, el conjunto de Roma ha podido simplificar todavía más su plan. Por más que haya estado ausente durante muchos meses, Anderson representa una pieza única en términos de velocidad, potencia, conducción y autosuficiencia dentro de la plantilla. Con él, el equipo puede adoptar planes más relacionados con el repliegue y la contra, no necesitando que el español junte pases para posibilitar un avance pausado de manera colectiva.

“El delantero brasileño ya ha marcado diferencias en transición desde su llegada a Italia”

Fue esto que se vio recientemente contra la Fiorentina en el partido de cuartos de final de la Coppa Italia que volvió a poner la Lazio entre los cuatro mejores del torneo con Felipe Anderson empezando como titular y en la visita al Inter con el brasileño substituyendo a un desacertado Luis Alberto en lo que estuvo a punto de ser un cambio ganador por parte de Simone Inzaghi. Además, en este plan más vertical es necesario meter en la ecuación el nombre del interior serbio Sergej Milinkovic-Savic, que esta temporada está teniendo una explosión como lanzador de transiciones, dejando toques que no son coherentes con su físico fuerte y espigado, pudiendo servir como responsable por activar al jugador sudamericano para que él termine de hacer los estragos en transición que ya hizo en determinado momento en el pasado.

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