En la tarde de este domingo Pumas y América protagonizaron una edición más del Clásico Capitalino en la cual los dos equipos tenían mucho que ganar: mientras los Felinos jugaban para mantener el pleno de victorias en el arranque del torneo Clausura 2018 con el súper liderato en disputa, las Águilas buscaban dar continuidad a su dominio sobre el conjunto universitario en los últimos tiempos con un resultado positivo que ofreciera credibilidad a su arranque de año. Pero el 0-0 en Ciudad Universitaria se mantuvo en un partido que dejó buenas sensaciones para los dos conjuntos, en especial para los visitantes durante el primer tiempo y para los locales después del paso por los vestuarios. En un duelo que tenía todas sus miradas sobre Nicolás Castillo, el gran protagonista de los 90 minutos probablemente haya sido Jesús Gallardo.

“Los defensores de Pumas han tenido muchísimo trabajo durante los primeros 60 minutos de partido”

Antes de entrar en el mérito del extremo izquierdo del conjunto de la Universidad Nacional Autónoma de México, es necesario decir que toda la iniciativa durante la primera mitad perteneció al América. Demostrando muchísima agresividad sin el balón, con especial protagonismo para el arriesgado trabajo del central paraguayo Bruno Valdez sobre el mismo Castillo que le costó una tarjeta amarilla todavía pronto, pero que ha sido clave para entender el dominio de su equipo, los comandados de Miguel Piojo Herrera lograron evitar que el adversario hilara pases, recuperando muy pronto el balón. En este escenario, aunque haya tenido mayor cuota de posesión antes del medio tiempo, todos los ataques de los visitantes estuvieron marcados por la verticalidad, principalmente por los costados con Renato Ibarra y Cecilio Domínguez.

“El portero Alfredo Saldívar y el central español Alejandro Arribas han sido claves para mantener el 0-0 en el marcador”

En este tramo, en especial el extremo derecho ecuatoriano ha sido una pesadilla para el lateral izquierdo Luis Fuentes, acercando a las Águilas al 0-1. Por otro lado, todo lo que los Universitarios hicieron durante los 45 minutos iniciales, casi siempre a través de la profundidad ofrecida por Jesús Gallardo por izquierda, estuvo marcado por pérdidas no-forzadas del América que han ofrecido opciones a un rival incapaz de crearlas por sus méritos propios. Esta inercia se mantuvo en el regreso para el segundo periodo, siendo en este momento el punta izquierdo paraguayo quien más acercó a los visitantes al gol. Pero fue entonces, por vuelta de la hora de partido, que Gallardo terminó por hacerse con el juego para cambiar por completo las bases del mismo, superando una y otra vez el joven lateral derecho Edson Álvarez con sus conducciones pegado a la raya.

“Directa e indirectamente, Jesús Gallardo posibilitó que Nico Castillo marcara las diferencias en el resultado final”

Si hasta este momento la iniciativa había sido Americanista, el internacional mexicano hizo que Pumas empezase a mandar en el partido sumando mayor cuota con el esférico, con las jugadas individuales de Jesús y la inercia positiva para su equipo que él mismo ha generado acercando muchísimo a Nico Castillo de la jugada que el director técnico David Patiño estaba esperando para que sus comandados lograsen la victoria en el clásico. El problema para los Felinos estuvo en que Gallardo empezó a acusar el brutal esfuerzo realizado previamente durante todo el duelo con el transcurrir de los minutos, pasando a perder los duelos individuales contra un Edson Álvarez que se recompuso después de sufrir, algo que alejó a los locales de la victoria en unos minutos finales en que el América simplemente ya no tenía en qué agarrarse para soñar con el gol.