En términos de determinación, Nicolás Castillo está entre los jugadores más resolutivos de la Liga MX. Aunque su primer año en el fútbol mexicano haya sido bastante problemático en términos de lesiones y rendimiento colectivo, siempre que el delantero chileno estuvo disponible las opciones de que los Pumas sumaran puntos se han incrementado brutalmente. Esto es que lo que se ha visto en estas dos jornadas iniciales del torneo Clausura 2018. Después de remontar un 2-0 contra el Pachuca en la primera semana con dos grandes anotaciones de Castillo, el equipo de la Universidad Nacional Autónoma de México ha vuelto a sumar los tres puntos este domingo, en un partido delante del Atlas que estuvo completamente condicionado por Nico. Gracias a su delantero, los Universitarios cuentan jornadas por victorias.

“Poquísimos equipos a excepción de los dos de Nuevo León cuentan con un jugador tan capaz de sumar puntos como Nico Castillo”

Para empezar, hay que decir que el equipo entrenado por David Patiño anduvo lejos de bordar el juego en la visita de los Rojinegros a la Ciudad Universitaria. En general, con la posesión del balón dividida durante el primer tiempo, se puede decir que tanto tácticamente como técnicamente Pumas como equipo hizo solamente una cosa bien: cada una de las intervenciones del extremo izquierdo Jesús Gallardo fueron productivas. Yendo al espacio, desbordando después de recibir al pie o incluso devolviendo el cuero hacia el centro, donde los pases del contención de este costado (David Cabrera) han hecho daño al rival, el canterano ha sido una pieza clave. Gracias a Gallardo, a Pumas no le costó ser profundo y ganar metros en ataque. A partir de esto, todo fue una consecuencia natural: Nico entró en juego y mandó el partido por los aires.

“Jesús Gallardo ha sido absolutamente clave para el funcionamiento de Pumas. Sus intervenciones acercaron el balón a la portería rival y a Nico Castillo, la arma ganadora”

Con Pumas posicionado en 4-4-2 aprovechando el debut del experimentado delantero argentino Matías Alustiza, el Atlas salió con un novedoso 5-3-2 en el que José Guadalupe Profe Cruz entregó toda la banda a sus carrileros (Juan Pablo Vigón y Alexi Gómez) con la intención de crear superioridad numérica en el área contra el Chavo y Castillo. El problema para los visitantes estuvo en que sus tres centrales (Leiton Jiménez, Jaine Barreiro y Daniel Arreola) fueron masacrados por el punta chileno de inicio a fin. Muy pronto en el partido, Nico hizo un gran movimiento entre Barreiro y Arreola que transformó el magnifico centro de Jesús Gallardo en el 1-0 mientras la actividad en presión del andino forzó una perdida prohibida por parte de Jaine que resultó en el segundo gol local con asistencia de Castillo para Alustiza todavía antes del intervalo.

“La actuación del Atlas fue realmente floja en todos los sentidos. Además del masacre defensivo sufrido, el conjunto de Guadalajara sigue sin tener mecanismos para atacar”

Al mismo tiempo, el único recurso ofensivo de los comandados del Profe Cruz ha sido el juego exterior de Gómez por izquierda durante los 45 minutos iniciales y del ingresado Serge Patrick Njoh Soko por derecha después del paso por los vestuarios. Hay que decir que los Rojinegros salieron más agresivos para la segunda mitad del partido, regresando a su 4-4-2 habitual y sumando mayor cuota con el esférico. Pero, otra vez, todo no tardó en volver al mismo sitio: los Felinos amenazaron a través de Gallardo y Nico Castillo, con el chileno sufriendo un penalti por parte de Leiton que significó el golpe definitivo en forma de 3-0. De esta manera, el golazo en libre directo del centrocampista inglés Ravel Morrison no pasó de un acontecimiento anecdótico, especialmente considerando que Pumas estuvo bien guardando el balón en el cuarto de hora final.