Desde el momento en que rompió por completo los récords conocidos por el mercado de transferencia del fútbol con las adquisiciones de Neymar y Kylian Mbappé, todas las decisiones tomadas por el Paris Saint-Germain como club y por Unai Emery como entrenador han estado relacionadas con el talento individual a disposición en sus piezas. Si durante el proyecto de Laurent Blanc el conjunto de la capital francesa pudo carecer de falta de sorpresa en su fase ofensiva porque todas las individualidades estaban indiscutiblemente acopladas a un sistema bastante rígido, ahora con el entrenador español pasa todo lo contrario. Incluso, algunas decisiones como posicionar al mediapunta argentino Giovani Lo Celso o al interior Adrien Rabiot en la posición de mediocentro van relacionadas con desatar el talento ofensivo.

“Actualmente el sistema del PSG está completamente entregado a sus individualidades y no tiene pinta de que esto cambiará”

En especial dentro de su fútbol nacional, el PSG no hace demasiado caso a la manera que se juegan los partidos. Emery cuenta con tanta calidad y superioridad en relación a los demás equipos de la Ligue 1 que la sensación es que cuanto menor orden en los trámites haya, mejor será el conjunto de París. El tema es que, trasladando esto para la Liga de Campeones, equipos con estas características tienden a encontrar mayores dificultades. En primer lugar porque hay rivales que pueden equiparar o superar su nivel individual, pero también por la manera como se juegan los partidos. En este sentido, las intenciones del antiguo director técnico del Sevilla no parece muy destinadas a cambiar hasta que sus comandados enfrenten al Real Madrid en febrero por la competición continental en el que será el primer desafío concreto del nuevo proyecto.

“La presencia del alemán Julian Draxler en mediocampo es otra medida relacionada a potenciar la pegada ofensiva del equipo”

Además de reforzar lo ya comentado sobre Lo Celso o Rabiot como jugador más retrasado del mediocampo y la presencia de laterales con clara vocación ofensiva, Unai sigue relacionando más sus interiores con la frontal del área rival que con la base de la jugada, una medida especialmente llamativa en el caso del italiano Marco Verratti, pero que también está más conectada con incrementar el poderío de su delantera que buscar el control de los partidos. Considerando todo esto, hay un punto que no encaja: la presencia de Mbappé en banda derecha. Si la intención colectiva es entregarse a las individualidades, no es demasiado coherente limitar al que es indudablemente su segundo mejor jugador a una jugada en concreto, en este caso el desmarque de ruptura de Kylian (que, aun así, sigue siendo una arma ganadora, dicho sea).

“Edinson Cavani no está favoreciendo el juego de Kylian Mbappé y Neymar en ningún sentido”

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Además, también es necesario decir que la presencia de Edinson Cavani en la punta del ataque no viene ofreciendo nada al mismo Mbappé y a Neymar, que serán los jugadores que definan el futuro de la campaña del PSG. Quizá por los recuerdos de los años en los que tuvo que trabajar para el sueco Zlatan Ibrahimovic o por la amenaza a su puesto de goleador del equipo que representa la estrella brasileña, el uruguayo está limitando su juego al remate final, siempre considerando que lo que Cavani más podría ofrecer, que es profundidad a través de sus desmarques de ruptura, ya está más que cubierto en el PSG con lo ya comentado de Kylian, siendo que Edinson nunca fue un delantero centro con la mentalidad para poner sus compañeros de cara con apoyos jugando de espaldas a la portería.

“En la última edición de la Champions League, Ángel Di María demostró que sigue con nivel para marcar diferencias contra los mejores”

La conclusión final es que Mbappé es limitado por su posicionamiento mientras Cavani no está sumando más que cifras en un equipo al que no le falta gol. La reflexión podría acabar aquí, pero antes hay que meter un nombre a la ecuación: Ángel Di María. Como se ha visto con clareza en el reciente partido contra el Stade Rennes por la Coupe de France, el argentino representa una pieza mucho más complementaria que Cavani para las dos estrellas del club. Tácticamente, además de un mayor trabajo defensivo en comparación con Mbappé, el Fideo posibilita que Kylian tenga una posición de partida por el centro y pueda actuar en los tres carriles a la vez (en derecha, como mucho llega a uno y medio). Aunque el joven francés haya dicho que prefiere jugar abierto, su futuro claramente pasa por la función de centro delantero.

“Kylian Mbappé como mínimo duplica su peso en los partidos como delantero centro en comparación con su posición en banda derecha”

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Ahí, contra el mismo Rennes, el antiguo jugador del Mónaco ha estado mucho más participativo de lo que acostumbra ser Cavani, condicionó por completo el rival con su velocidad al mismo tiempo en que pudo aparecer por todas las zonas y ha ofrecido muchísimas caídas a banda, opciones de pase a Neymar e intercambio de posiciones con el propio brasileño. Mientras todo esto sucedida, Di María demostró una vez más que su rendimiento desde la llegada a Paris está bastante por encima de lo que se comenta y que sigue siendo un jugador con desborde exterior, capacidad para ir al espacio, que puede aparecer entre líneas y con llegada al área. Por si esto fuera poco, Ángel es una garantía competitiva en las grandes citas que Edinson nunca fue y probablemente nunca será. Si el uruguayo tiende a fallar ahí, el argentino es todo lo contrario.

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