Después de un torneo en el que fueron eliminados prácticamente sin mostrar oposición en semifinales ante Tigres, América estaba en deuda con su afición y, sobre todo, con su historia. Las águilas siempre están obligadas a pelear por los títulos y la realidad es que en los últimos cuatro partidos del Apertura 2017 no compitieron como se esperaba y, además, quedó en evidencia que al ataque le faltaba pólvora. La solución propuesta por la Directiva azulcrema tiene nombre propio: Jérémy Ménez.

¿Quién es Jérémy Ménez?

Nacido en Longjumeau, al norte de Francia, Jérémy es un talentoso, explosivo y extravagante delantero. Y digo delantero porque, a grandes rasgos, es un atacante versátil que puede jugar como extremo, enlace, segunda punta e, incluso, centro delantero, como lo hizo por momentos en el PSG de Ancelotti y en el Milan de Inzaghi. Es decir que puede adecuarse a cualquier posición de ataque en la que decida colocarlo Miguel Herrera.

En la temporada 2011-12, con el PSG, dio 17 asistencias en Ligue 1

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En la temporada 2014-15, con el AC Milan, marcó 16 goles en Serie A

El fútbol de Ménez se entiende a partir del descontrol, el vértigo y el ritmo alto. Es un jugador al que le gusta acelerar los partidos a través de sus eléctricas conducciones, gira rápido cuando recibe de espaldas al arco y tiene tan buen control del esférico que a veces abusa del regate. Su mayor defecto radica en que le cuesta decidir cuándo debe soltar el balón y en repetidas ocasiones se le ha criticado por ‘personalista’.

“La manera en la que Ménez combine con el Oribe Peralta más cercano a la zona de mediapunta será clave en la generación de ocasiones”

¿En qué punto de su carrera se encuentra Ménez?

Tras aquella apoteósica temporada 2014-15 en la que fue uno de los mejores jugadores del calcio, Jérémy no ha sido el mismo y en esto influye su personalidad. Inspirado es un jugador capaz de dominar una de las mejores ligas de Europa, pero en varios momentos se le ha notado falto de motivación, displicente y conflictivo.

Con el PSG, alguna vez lo sancionaron por insultar a un árbitro y dejó la selección gala por exhibir públicamente al portero y capitán Hugo Lloris tras una derrota contra España. Uno de los momentos más polémicos de su carrera fue su salida del equipo parisino en 2014, acusando públicamente a la institución de tener preferencia por los jugadores extranjeros. Lucas Moura, Zlatan Ibrahimovic y Laurent Blanc fueron los principales blancos de sus quejas.

“Ha estado allí durante dos años (Lucas Moura), anotó menos que yo, pero cuesta más y es brasileño. Soy francés, no tengo una cuenta de Twitter o Instagram para publicar hermosas fotos o mensajes. No hago la belleza en las redes sociales”. Jérémy Ménez

Ménez es parte de la “Generación del 87” francesa, aquella con jugadores que apuntaban muy alto pero nunca terminaron de ser lo que se esperaba, como Samir Nasri y Hatem Ben Arfa. Jérémy siempre ha estado en medio de polémica e incluso, en una entrevista para La Gazzetta Dello Sport, declaró que se dio el lujo de rechazar a Ferguson.

“Con 16 años me quedé, no me fui al Manchester United, aunque me quería Ferguson, porque pensaba que no era el momento adecuado. No estaba preparado. No digo que fuera un mal camino, pero sentía que era demasiado joven para dar un salto así. Quizás habría tenido una mejor carrera. Sé que jamás me arrepentí, nunca”.  Jérémy Ménez

Carácter y temperamento no le faltan para jugar en el equipo que más exigencia representa en México pero la principal duda está en ver cómo se encuentra físicamente que, para su estilo de juego tan explosivo, lo es todo. Llega procedente del Antalyaspor turco donde no tuvo mucha actividad, así que hasta no ver su ritmo de juego no podemos determinar con claridad cuánto aportará desde el día uno.

Es verdad que si logra estar en buen estado de forma dominará la Liga MX al mismo nivel que lo está haciendo su compatriota Gignac pero, por aquello de las inevitables comparaciones, hay que destacar que cuando André-Pierre arribó a tierras regias atravesaba el mejor momento de su carrera con el Olympique Marsella, a diferencia de Ménez, que aunque su calidad nadie la discute, su estado físico es la principal incógnita. América ya tiene la pólvora en ataque que le faltó la liguilla pasada.