Probablemente cuando en verano el Liverpool no consiguió el fichaje del central que tanto codiciaba, van Dijk, tanto Klopp como los aficionados se llevaron una gran decepción. Y es que frente a las necesidades que tenía el equipo de Merseyside, las prisas por cerrar al neerlandés lo más pronto posible llevaron a que Liverpool y Southampton acabaran en comunicados donde los primeros se terminarían disculpando frente a los segundos por tratar de iniciar conversaciones con el futbolista sin que su club lo supiera. Y es que no han sido pocos los negocios entre ambos clubes en las últimas temporadas, donde un total de 5 jugadores (6 si contamos a van Dijk), han puesto rumbo de la costa sur de Inglaterra al noroeste del país.

La llegada de Virgil van Dijk no es algo casual, y es que aunque las conversaciones entre ambos clubes se rompieron en su momento, siempre siguió la especulación sobre que el jugador podía recalar en Liverpool. Seguramente pesaba la cabezonería de Klopp en conseguir un defensa central que se adecuara a las necesidades del equipo, y más que eso las ganas que tenía el futbolista de recalar en el club red. Es por eso que seguramente tanto una parte como la otra, más el beneficio que podía obtener el Southampton, hayan llevado a que el central haya recalado finalmente en Anfield (pese a los rumores de que el Manchester City estaba muy interesado en él).

Ahora bien, el fichaje de van Dijk, más allá del gran desembolso que supone, otorga al Liverpool una de las piezas más importantes que se suman a su plantilla. Y es que era más que notable la falta de un defensa que no solamente aumentara el nivel de la línea, sino que comandara una zona que hasta hoy estaba huérfana de carácter y sobre todo capacidad de liderazgo. El neerlandés llega para intentar restablecer una calma que se ha visto alterada desde hace varias temporadas, y en la que aunque puedan faltar más piezas, se puede comenzar a establecer la base de una defensa que respalde de la mejor manera posible uno de los ataques más mortíferos del fútbol mundial.

Van Dijk llega al Liverpool tras una campaña pasada en la que mostró un gran nivel (siendo uno de los mejores centrales de la liga). Lejos de la lesión que le frenó en seco, y le hizo perderse citas importantes (como la final de League Cup frente al Manchester United), reflejó aún más aquellas cosas buenas que tiene. Y es que si Klopp le ha tenido entre ceja y ceja para su Liverpool ha sido por el motivo que es un central que se adecúa bien a lo que necesita el equipo para defender con una plantilla como la que tienen. El central es un líder en toda regla dentro de la defensa. Pero aunque su altura puede llevar al engaño, su capacidad para ser completo en más de un aspecto es notoria.

“Aunque la seguridad del neerlandés puede otorgar al Liverpool un salto cualitativo en la línea defensiva, el trabajo al final es colectivo para que el equipo consiga seguir mejorando en ese aspecto”

Van Dijk ocupa el perfil izquierdo de la defensa, y dentro de eso se acopla bien a una defensa más o menos lejos del área. En el caso del Liverpool, donde la línea suele estar adelantada en más de una ocasión, su capacidad para cubrir grandes espacios por velocidad y físico muestran la suficiencia que tiene para medirse frente a rivales rápidos tanto corriendo a por el balón como aguantando en el uno contra uno. Pero si frente al espacio se desenvuelve con normalidad, cerca del área también suele ser un seguro. Muestra capacidad para robar el balón, despejar, imponerse en duelos individuales… es seguro en cada acción que tiene que llevar a cabo y su físico le ayuda para conseguir ganarlas. Además de eso, es uno de los mejores defensas que hay en la liga inglesa en los duelos aéreos, algo en lo que seguramente ayudará a su nuevo equipo, ya que es un aspecto en el que sufren bastante. Su potencia en el salto, y lo bien que suele medir los balones aéreos hacen que sea difícil de batir en esta faceta (algo que además le vuelve un peligro en el balón parado en ataque).

“En el caso del Liverpool, donde la línea suele estar adelantada en más de una ocasión, la capacidad  de van Dijk para cubrir grandes espacios por velocidad y físico muestran la suficiencia que tiene para medirse frente a rivales rápidos”

Por cualidades, van Dijk es un defensa central que se adapta bien a lo que demanda el Liverpool para la posición (y que ninguno de sus centrales tiene). Además de todo ello, su desplazamiento de balón también es bueno y le da la posibilidad de poder encontrar soluciones tanto en corto como en largo en caso de que necesite una u otra cosa. Ahora bien, la defensa no es solamente cosa de uno, y aunque la seguridad del neerlandés puede otorgar al Liverpool un salto cualitativo en la línea, el trabajo al final es colectivo para que el equipo consiga seguir mejorando en ese aspecto. Jürgen Klopp ficha a uno de los mejores centrales de la Premier League, un jugador que quería ir a su equipo y que estaba siendo muy codiciado por otros grandes clubes de Inglaterra o Europa (PSG). El Liverpool tiene un motivo por el que sonreír con mayor seguridad, y sobre todo una pieza más que puede ayudar a sustentar todo lo que tienen arriba.