Si hacía falta alguna confirmación de que Tigres es el equipo dominante del fútbol mexicano en los últimos años, los comandados por el veterano brasileño Ricardo Tuca Ferretti han ganado una final en la cancha de su mayor rival después de empatar el partido de ida para lograr su tercer título desde la llegada de André-Pierre Gignac a la Liga MX en 2015. Además, el logro de los Felinos cobró todavía más importancia considerando la aplanadora que fue Monterrey a lo largo de todo el torneo Apertura 2017. Para los Rayados, el golpe no pudo ser más duro considerando todo lo ya comentado más la derrota contra el Pachuca en el Clausura 2016. En general, dos nombres han sido claves para explicar el triunfo Universitario.

“Claramente el mejor jugador del torneo Apertura 2017, el atacante colombiano Avilés Hurtado, acusó los problemas físicos sufridos en la semifinal a lo largo de los 180 minutos de la final”

En la cancha del estadio BBVA Bancomer, el inicio del conjunto dirigido por el argentino Antonio Turco Mohamed ha sido portentoso. Ejecutando su habitual presión alta y jugando directo en busca del delantero albiceleste Rogelio Funes Mori, los locales han pasado por encima de Tigres durante los primeros minutos, tardando poquísimo en marcar el 1-0 justamente en un balón largo bajado por el Mellizo que terminó en el gol del punta colombiano Dorlan Pabón. Pero entonces apareció el primer jugador decisivo para los visitantes en la noche: el lateral derecho Luis Chaka Rodríguez. Honrando el puesto que en su momento tuvo a Israel Jiménez como pieza fundamental para la conquista de un campeonato, el dorsal 28 aprovechó el posicionamiento rival en 4-3-2-1 sin hombres de banda en mediocampo para ofrecer salidas a los Felinos, neutralizando así el trabajo sin balón deseado por los Albiazules.

De esta manera, el partido dejó de ser jugado en dirección a la portería del arquero argentino Nahuel Guzmán y pasó al lado contrario, en un primer momento con muchas transiciones y espacios con los dos equipos rotos que acabó en el gol del mediapunta chileno Eduardo Vargas antes de que Tigres terminara de hacerse con el dominio que resultó en la remontada gracias a la anotación del central colombiano Francisco Meza a la salida de un tiro de esquina. Con el 1-2, por primera vez en la final el Monterrey tuvo que asumir la iniciativa y sumar cuota con el balón en sus pies. En este sentido, en especial con el transcurrir de los minutos, los Rayados siempre demostraron más empuje que juego, algo que quedó evidente en el hecho de que Mohamed terminó el duelo con Funes Mori, Jorge Conejo Benítez e incluso Jesús Zavala en el área rival, algo que muy bien pudo resultar en el gol de empate local.

“El penalti fallado por Avilés Hurtado fue el reflejo perfecto del impacto psicológico que Nahuel Guzmán tuvo sobre los rivales después de la remontada de Tigres”

Especialmente destacable en este punto fue el hecho de que Tigres, además de jamás sumar transiciones a pesar del desespero del adversario, tampoco fue una roca defendiendo su área, con el mismo Meza sumando errores y el contención brasileño Rafael Carioca muy precipitado en algunas jugadas que abrieron puertas al rival. Pero en estos momentos apareció el hombre de la final: Nahuel Guzmán. Después de su fallo decisivo en el partido de ida, esta vez el argentino completó una de estas actuaciones en las que está claramente por encima del nivel de la Liga MX. Al mismo tiempo en que Hugo González pudo y debió hacer más en los dos goles de los Universitarios, Nahuel fue pura seguridad, control, dominio y posicionamiento, generando un brutal impacto psicológico sobre los contrarios y tornando casi imposible la misión de superarle.

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