Massimiliano Allegri es uno de los mejores estrategas de la época y lo ha confirmado en los últimos dos partidos de Serie A. Después de ganar el pasado fin de semana en San Paolo con un planteamiento en el que incluía a sus tres pilares del centro del campo (Khedira, Pjanic y Matuidi) pero con la novedad de que se organizaron en un 4-4-2 para facilitar el repliegue, este sábado recibió al líder e invicto del calcio y, pese al empate sin goles, lo sometió completamente gracias a un 4-3-3 en el que, para sorpresa de muchos, Dybala arrancó desde el banquillo.

“Massimiliano Allegri es uno de los mejores estrategas de la época y lo ha confirmado en los últimos dos partidos de Serie A”

El Inter salió con un once esperado, en el que Borja Valero era centrocampista y no mediapunta, por lo que Gagliardini fue suplente y utilizó a Brozovic, un jugador de mayor despliegue, adelante del doble pivote para que pudiera incomodar a la Juventus desde la salida.

La primera media hora de juego fue bastante pareja, con dos equipos con tres centrocampistas. Con el paso del los minutos la Juventus se sintió cómoda y empezó a tener mayor fluidez gracias a la capacidad de Pjanic para lanzar y darle sentido a las posesiones. También fue un muy buen juego del colombiano Juan Guillermo Cuadrado, quien desde la derecha encaró a Santon, agitó a la defensa y activó el segundo palo, donde apareció el jugador del partido: Mario Mandzukic. Si bien el croata se perdió ocasiones claras, volvió a ser el mayor argumento ofensivo en un día en el que Gonzalo Higuaín estuvo bien controlado por Miranda y Skriniar. Al delantero croata, ya un habitual partiendo desde la izquierda, solo le faltó el gol para completar un partido redondo.

La tónica de la segunda parte se pareció mucho a lo visto en los últimos 15 minutos del primer tiempo. Los locales tenían el esférico, generaban peligro y el Inter no contragolpeaba. Únicamente Mauro Icardi tuvo una ocasión clara en la que se tardó al definir pero, en general, fue una exhibición de la defensa bianconera.

“En un día muy complicado, fue una exhibición de la defensa bianconera”

A falta de 15 minutos para que terminara el partido, Allegri dio ingreso a Dybala por Khedira, por lo que el 4-3-3 se rompió para volver al 4-2-3-1 típico. Era un riesgo que debía tomar la Juve aunque no tuvo el impacto deseado ya que el Inter mejoró en los últimos 20, incluso teniendo una ocasión bastante clara en los pies de Brozovic en un remate desde la frontal que pasó cerca del arco defendido por Szczęsny.

El marcador no refleja lo que fue el trámite porque la Juventus fue bastante superior pero, por otro lado, le da muchísima confianza al Inter que, al igual que sucedió en San Paolo, sacó un 0-0 que los confirma como serios candidatos a llevarse el Scudetto después de ocho años.